Cuantificables
Reducción de pérdidas y despilfarro: Un sistema de control interno sólido permite prevenir o detectar a tiempo errores, irregularidades o actos de corrupción que puedan generar pérdidas económicas para la institución. Al minimizar estas pérdidas, la evaluación se traduce en un ahorro significativo de recursos públicos.
- Optimización de la eficiencia y eficacia: La evaluación identifica áreas de mejora en los procesos internos, lo que permite optimizar el uso de recursos, reducir costos operativos y mejorar la eficiencia en la prestación de servicios a la ciudadanía.
- Cumplimiento normativo: Al asegurar el cumplimiento de las leyes y reglamentos, la evaluación evita posibles sanciones o multas por incumplimiento, lo que representa un ahorro económico y protege la reputación de la institución.
No Cuantificables
Mayor transparencia y rendición de cuentas: Un sistema de control interno robusto fomenta la confianza de la ciudadanía al demostrar que la institución opera de manera abierta y responsable en el manejo de los fondos públicos.
- Mejora en la toma de decisiones: La evaluación proporciona información valiosa sobre el funcionamiento de la entidad, lo que permite a los responsables tomar decisiones más informadas y efectivas.
- Fortalecimiento de la cultura ética: La evaluación promueve una cultura de control y transparencia en la institución, lo que contribuye a prevenir y detectar posibles actos de corrupción.
